domingo 20 de noviembre de 2011

El PSOE labra su derrota y ahora al PP le tocará sembrar…


Debacle del PSOE y consecuente victoria acaparadora de la derecha. La explicación es bastante  sencilla. No hay que ser un Cánovas para darse cuenta de que en el hundimiento del PSOE  pesa, sobre todo, un argumento: el que se debe a un lectorado de izquierdas, promete no fallar y luego no cumple y hace políticas de derechas -que no tienen nada que ver con el producto que en su momento vendió- se derrota por méritos propios. 

Si a eso le sumamos la infumable ley electoral que penaliza la soberanía popular desde la connivencia de los dos grandes partidos (y su más que contrastado interés en no desarrollar aspectos de participación popular en nuestro edificio político, más allá del voto delgado y castrado cada cuatro años) tenemos el cuadro completo y esperado: ganó el PPsoE de nuevo y perdió la democracia, pero con un matiz importante: con menos votos y diputados en conjunto de los dos grandes partidos, lo que lleva a un Parlamento menos bipartidista.

Hace unos días -antes de que se consumara lo que era evidente- un amigo virtual, amante de la dialéctica y socialista de los de verdad, escribió en su blog: “La ciudadanía va a realizar en el PSOE el cambio que a la militancia no se le ha permitido llevar a cabo". Ojalá fuera así, pero, como le dije, me temo que la cosa se quedará en cambiar el decorado hacia tonos más rojizos sin modificar los cimientos de la casa, a la espera de mejores tiempos para “el cambio sin que nada cambie”. 


Sin la acción de las bases del PSOE -y de la sociedad, bastante más allá de los votos-, la guerra está más que perdida en el partido que fundó Pablo Iglesias, salvo otros caminos a la izquierda teñidos de rojo y verde que, por cierto, con los resultados electorales sobre la mesa se vislumbran mejor: 11 diputados de IU-ICV-EUiA  e incremento de votos y/o escaños de nuevas opciones a la izquierda del PSOE (AMAIUR y Equo-Compromís). Por no hablar de los votos en blanco y la abstención, del 29% que, sin duda, expresan también una crítica clara de que demasiadas cosas chirrían en nuestra construcción política. 

El PSOE firma el peor resultado de su historia y obtiene mucho más de lo que se merece; ha labrado los surcos de su derrota en su segunda legislatura, las fuerzas oscuras de los mercados y los  lobbys de los poderosos han puesto y propuesto las semillas -y no me cabe la menor duda de que lo van a seguir haciendo- y ahora al PP le tocará sembrar… 


¿Y la ciudadanía? Tenemos dos opciones: bajar la cabeza y ponernos las orejeras para tirar mejor de un carro que no es el nuestro o ir por el camino (desde la política, el mundo sindical y toda la sociedad civil) de construir puentes y espacios de resistencia, pensamiento crítico y no resignación, que buena falta nos van a hacer. A estas alturas de la película, está bastante claro que la delegación política es la asesina del sentido etimológico de la palabra democracia -y más todavía según en quien se delegue-. 

Es lo que hay: hoy ha tocado votar y mañana tocará luchar.

Buenas noches y buena suerte. 

1 comentaris:

salva artacho dijo...

Desde esos resultados electorales e la izquierda y la organización en la calle, en los centros de trabajo en los medios cívicos podemos echar a andar y plantar cara a la "derecha-derecha" que nos ha caído encima por el mal hacer de la "izquierda que no era izquierda".